Estuvimos meses sin poder avanzar con una faena. Hasta que se cambió un viejito.
Habíamos cotizado. Habíamos visitado lo que se podía visitar. Habíamos puesto stand en Exponor con merchandising, viajes y equipo desplegado. Sabíamos que el cliente necesitaba lo que vendíamos.
Pero no teníamos al contacto correcto adentro. Y no avanzamos hasta que un conocido se cambió de pega y aterrizó en esa faena. Ahí, casi por casualidad, se desbloqueó un proyecto importante.
Es la misma historia que vive una y otra vez la PyME proveedora chilena. No es mala suerte. Es ausencia de sistema. Y post-pandemia se puso peor: sin pase de visita no entras a faena, y sin contacto adentro no hay puerta.
Este diagnóstico existe para mapear exactamente eso en tu empresa: dónde están las fugas, qué canales puedes activar, y por dónde empezar.